Es importante tener en cuenta el uso al que se va a destinar la tarjeta a la hora de elegir entre una de tipo SD y otra de tipo SDHC, hay que recalcar que las tarjetas SDHC son en velocidades máximas a las que se puede escribir en la tarjeta, pero no se habla de la mínima. Aquí entra en juego la primera ventaja de las nuevas SDHC: garantizan una tasa de transferencia mínima que dependerá de la clase a la que pertenezcan. Así, una SDHC de clase 2 garantiza una velocidad mínima de 2 MB/s, una de clase 4 garantiza 4 MB/s como mínimo, una de clase 6 garantiza los 6 MB/s y una de clase 10 garantiza los 10 MB/s.
También hay que tener en cuenta que no todos los dispositivos digitales soportan las SDHC, por lo que una tarjeta SDHC no funcionará en un dispositivo que no tenga el logotipo del estándar SDHC. Incluso hay que tener cuidado con algunos lectores de tarjetas, ya que, aunque soportan SDHC de manera oficial, están limitados a los 4 GB, por lo que no serán capaces de escribir correctamente en tarjetas de mayor capacidad, pudiendo dar lugar a pérdidas de datos en éstas. |